miércoles, 13 de junio de 2012
sábado, 26 de mayo de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
jueves, 5 de enero de 2012
More than friends ♥
Se acercaron nuestras bocas jadeantes, nuestros labios se entrelazaron, con violencia, desesperadamente, acercándonos cada vez más a pesar de la inexistente distancia que nos separaba. Un beso tras otro, sin ni siquiera tener tiempo para respirar, pero no lo necesitábamos simplemente con ese contacto éramos (bueno él no sé, pero yo sí) capaces de olvidarnos incluso de nuestro nombre.
Le miré, él quería dar un paso más, me di cuenta enseguida, me sentí desfallecer, no podía, en ese momento los recuerdos volvieron a mí, quien soy yo, quien es él y que hay entre nosotros. Me separé bruscamente.
- Ethan, para, dejalo no quiero.
Me levanté y me fui de allí, directa a mi habitación. No me lo podía creer, había estado a punto de enrollarme con Ethan, con uno de mis mejores amigos, con alguien que no me quiere de esa forma, con alguien para quien solo hubiese sido una distracción, y encima hubiese destrozado nuestra amistad... aunque ahora puede ser que ya esté destrozada. «¡MIERDA! ¿Por qué me he tenido que enamorar de él?»
Me puse el bikini y decidí ir a la piscina, estábamos de vacaciones, todos juntos pasando un gran verano, estábamos Ethan, Ian, Phoebe, Elena, Charlotte, Tami y yo, todos éramos grandes amigos, inseparables. Todos habían salido así que estábamos Ethan y yo solos en la casa. Antes de salir de la habitación alguien picó a mi puerta, solo podía ser él.
Abrí y sí, era él.
- Antes de que digas algo déjame hablar. Lo siento, no quería hacerte daño, me gustaría que olvidásemos lo que ha pasado y que todo continúe como hasta ahora. - Me miró a los ojos, yo asentí. - Vale, pues... me vuelvo a mi habitación, me alegro de haberlo aclarado todo. - Y se fue.
Me quedé con cara de tonta, no hay otra forma de decirlo, se fue y yo me quedé allí mirando el lugar que él había ocupado unos segundos atrás, ni siquiera tuve tiempo de decirle nada.
Me giré, cogí mis cosas y me fui hacia la piscina enfurruñada, él nunca iba a allí, así que por lo menos podría pensar.
Llegué y corriendo fui al agua, estuve nadando frenéticamente para no pensar, (sí, fui allí con intención de pensar, pero luego decidí que pensar no era una buena idea) y esto hizo que no me diera cuenta de la presencia de alguien más hasta pasado un rato de su llegada, pues poco después que yo llegó Ethan a la piscina, «¡No puede ser! ¡Pero si él nunca viene a aquí!» pensé, salí del agua y me eché en una tumbona, por suerte él no intentó entablar ningún tipo de contacto conmigo.
Así pasó una eternidad, bueno, quizá no pero a mí me lo pareció. Por suerte al fin llegaron el resto, que habían estado comprando provisiones. No paraban de hablar de lo extraño que era que Ethan estuviera allí, y yo seguí de cara al sol con los ojos cerrados ignorando todo lo que pasaba a mi alrededor.
Poco rato después noté que una sombra se interponía entre mi preciado sol y yo, abrí los ojos apunto de chillar algo, pero vi que era Ethan. Enmudecí de golpe, no me lo esperaba, y nuestros rostros estaban a escasos centímetros.
- Oye Jess, esta noche unos vecinos dan una fiesta, ¿vas a venir?, van todos.
«¿Me está invitando a ir a una fiesta con él?... vale no, vamos todos, él solo me está informando, Jess tienes que dejar de hacerte ilusiones cada vez que Ethan abra la boca. Espera, ¿Y él?» Pff... no podía pensar con claridad teniéndolo tan cerca.
- Eehh... sí, claro. Bueno, ¿tú vienes?
- Creo que me van a arrastrar, algo que también te pasaría a ti si te negases, pero tranquila has hecho bien aceptando. Bueno, nosotros nos volvemos para dentro ya, ¿te vienes?
Asentí, sin decir nada más me levanté, recogí mis cosas y me fui hacia dentro con Ethan y el resto.
Entramos, y nos dejamos caer en el comedor, Phoebe, Tami y Elena no paraban de mirar una y otra vez las fotos que habían hecho durante estos días, Charlotte estaba... bueno estaba en su mundo, y Ethan e Ian estaban enganchados en la tele, así que decidí ir a mi habitación para decidir que me pondría esta noche y así empezar a prepararme.
Subí las escaleras corriendo, entre en mi habitación y me lancé sobre la cama, me quedé unos minutos así, después me levanté y empecé a rebuscar en mis maletas sin deshacer. Al fin encontré lo que estaba buscando: un precioso vestido negro, corto, con finísimos tirantes y que parecía hecho expresamente para mí. Lo cogí y lo extendí delante de mi mirándome en el gran espejo del armario.
Decidido, me lo pondría. Lo dejé cuidadosamente encima de la cama y entré en el cuarto de baño, me di una ducha para aclararme el cloro de la piscina, estaba tan relajada bajo la fresca lluvia que caía sobre mí que el tiempo pasó volando, me sequé corriendo, me puse el vestido, me ricé el pelo, me planché el flequillo, cogí el lápiz de ojos, sombra oscura, y brillo de labios, no parecía yo, no acostumbraba a pintarme. Me miré los labios, esos que esta tarde por primera vez habían besado a un chico, bueno no a cualquier chico, posé una mano sobre ellos, oí unos pasos y regresé a la realidad.
Cogí unas sandalias plateadas con tacón y me las puse. Volví al gran espejo y di un par de vueltas mirándome y riendo. Picaron a mi puerta, al otro lado se oían el resto de chicas metiéndome prisa. Cogí el bolso, con la cámara de fotos y salí.
- Ya era hora, corre vamos a llegar tarde. - Dijeron las cuatro a la vez. Vaya lo tenían preparado.
- ¡Wow!¡Estáis guapísimas! - Elena llevaba un vestido plateado un poco más largo que el mío y sin tirantes, Phoebe llevaba un vestidito granate que le daba el aspecto de un duendecillo, estaba monísima, Tami llevaba uno también corto y lila... y Charlotte llevaba un vestido gris y negro, muy ajustado pero que en la cintura se ensanchaba, parecía una diosa de la oscuridad.
- Bueno tú no te quedas corta. - respondió Elena.
- Es verdad, Jess estás increíble – le secundó Phoebe.
Nos miramos las cinco y empezamos a reír como locas, me sentí mal por no haberles explicado lo de Ethan, pero ahora no tenía tiempo para eso porque los chicos nos estaban esperando, bajamos entre cumplidos al comedor, donde nos esperaban. Ellos también estaban guapísimos.
- Estáis fantásticas, no parecéis vosotras. - gritaron a coro.
- ¿Que insinuáis? Nosotras siempre estamos fantásticas. - les respondió Tami lanzándoles una mirada asesina, ellos se pusieron a reír.
Salimos y nos dirigimos hacia la fiesta, rápidamente nos dispersamos, unas bailaban, otras estaban bebiendo, Ian estaba con Phoebe riendo los dos como locos, seguramente de alguien, y Ethan... no sabía que se había hecho de Ethan, me uní a las que bebían algo y nos estuvimos haciendo fotos, al cabo de poco rato ya estaba harta de esa fiesta, no era demasiado divertida, o por lo menos a mí no me gustaba, quizá es que no estaba de humor para fiestas. Fui al lavabo y me eché agua en la cara eliminando el maquillaje y dejando solo una fina linea negra en mis párpados. Le sonreí al espejo con gran dificultad, me di la vuelta y volví con los demás, pero no aguanté ni cinco minutos pues ese lugar no me gustaba y decidí salir un rato de la casa.
En la puerta junto a la bonita verja que rodeaba toda la casa estaba Ethan apoyado contra esta, solo. Me acerqué a él.
- ¿No te gusta la fiesta? - pregunté. Levantó la cabeza y me miró, sonrió.
- No demasiado, ya me aburre. - Contestó. - pero creo que si me voy ya me matarán antes de llegar a casa, por eso estoy aquí.
- Te entiendo a mí también me aburre. - Cogí aire. - Oye Ethan, esto... - no iba a ser capaz de seguir, no podía. - esto... ¿Te haces una foto conmigo por favor?
« Joo... nunca sería capaz de hablar con él, quizá él tenga razón y deba olvidar lo que pasó» pensé desanimada mientras sacaba la cámara del bolso.
- Sí, claro. - se puso a mi lado y el flash de la cámara nos cegó.
- Muchas gracias, bueno voy a volver dentro a ver que hacen los demás. - me di media vuelta y desaparecí entre la multitud.
Me enfadé conmigo misma. ¿Pero como podía llegar a ser tan tonta?
Encontré al resto, y me di cuenta de que Charlotte no se encontraba nada bien, así que aproveché la oportunidad y me ofrecí para acompañarla a casa.
Llegamos, le ayudé a llegar a la habitación y allí la dejé. Fui a mi habitación me quité el vestido poniéndome el pijama, fui al cuarto de baño, me desmaquillé y alisé mi pelo recogiéndolo en una coleta. Salí y fui a ver como estaba Charlotte, debía estar agotada porque se había quedado dormida. Bajé al comedor y encendí la televisión. Escuché un ruido tras de mí, y me giré para descubrir a Ethan que acababa de llegar.
- Yo también he conseguido huir .- sonrió y vino a sentarse a mi lado.
- Increíble ¿Cómo lo has hecho? - pregunté riéndome.
- Se supone que estoy comprobando que todo vaya bien y que no necesitas ayuda.
- Entiendo.
Se acercó más a mí, mi respiración se aceleró, prácticamente no podía pensar, me inundó una ráfaga de sentimientos que recorría mi cuerpo de arriba a abajo. Le miré fijamente, él también me estaba mirando a mí sin parpadear. Nuestros cuerpos se inclinaron hacia delante y nuestros labios se volvieron a encontrar fundiéndose en un apasionado beso.
- He decidido que no quiero olvidarlo. - me susurró. Le miré sin comprender,
hasta que me di cuenta de lo que sus palabras significaban.
Miles de pensamientos se acumulaban desordenadamente en mi cabeza, no sabía como reaccionar, pero mi boca se abrió involuntariamente expresando parte de estos pensamientos.
- Ethan, no me voy a liar contigo, porque yo estoy enamorada de ti de verdad, y no me apetece ni un poco acabar mal. - No me lo podía creer acababa de decirlo en voz alta. Oh dios. Enrojecí violentamente. - Siempre me enamoro de quien no debo, lo siento, olvidalo, no quiero que cambie nada entre nosotros.
Ahora era él quien me miraba perplejo sin comprender, parecía que poco a poco mis palabras iban cobrando sentido en su mente. Y de pronto sonrió.
-Quizá yo también me enamore de quien no deba, ¿Pero si dos personas se enamoran la una de la otra, no significa que se enamoran de quien deben?
Sus palabras se abrieron paso ante mí como un huracán descomponiendo cada pensamiento con sentido que mi cerebro fuese capaz de crear.
. Mi cuerpo se abalanzó sobre el suyo y me encontré besando sus suaves labios con una fuerza increíble, jadeando sin poder separarme de él, deseando que ese momento durara para siempre.
Le miré, él quería dar un paso más, me di cuenta enseguida, me sentí desfallecer, no podía, en ese momento los recuerdos volvieron a mí, quien soy yo, quien es él y que hay entre nosotros. Me separé bruscamente.
- Ethan, para, dejalo no quiero.
Me levanté y me fui de allí, directa a mi habitación. No me lo podía creer, había estado a punto de enrollarme con Ethan, con uno de mis mejores amigos, con alguien que no me quiere de esa forma, con alguien para quien solo hubiese sido una distracción, y encima hubiese destrozado nuestra amistad... aunque ahora puede ser que ya esté destrozada. «¡MIERDA! ¿Por qué me he tenido que enamorar de él?»
Me puse el bikini y decidí ir a la piscina, estábamos de vacaciones, todos juntos pasando un gran verano, estábamos Ethan, Ian, Phoebe, Elena, Charlotte, Tami y yo, todos éramos grandes amigos, inseparables. Todos habían salido así que estábamos Ethan y yo solos en la casa. Antes de salir de la habitación alguien picó a mi puerta, solo podía ser él.
Abrí y sí, era él.
- Antes de que digas algo déjame hablar. Lo siento, no quería hacerte daño, me gustaría que olvidásemos lo que ha pasado y que todo continúe como hasta ahora. - Me miró a los ojos, yo asentí. - Vale, pues... me vuelvo a mi habitación, me alegro de haberlo aclarado todo. - Y se fue.
Me quedé con cara de tonta, no hay otra forma de decirlo, se fue y yo me quedé allí mirando el lugar que él había ocupado unos segundos atrás, ni siquiera tuve tiempo de decirle nada.
Me giré, cogí mis cosas y me fui hacia la piscina enfurruñada, él nunca iba a allí, así que por lo menos podría pensar.
Llegué y corriendo fui al agua, estuve nadando frenéticamente para no pensar, (sí, fui allí con intención de pensar, pero luego decidí que pensar no era una buena idea) y esto hizo que no me diera cuenta de la presencia de alguien más hasta pasado un rato de su llegada, pues poco después que yo llegó Ethan a la piscina, «¡No puede ser! ¡Pero si él nunca viene a aquí!» pensé, salí del agua y me eché en una tumbona, por suerte él no intentó entablar ningún tipo de contacto conmigo.
Así pasó una eternidad, bueno, quizá no pero a mí me lo pareció. Por suerte al fin llegaron el resto, que habían estado comprando provisiones. No paraban de hablar de lo extraño que era que Ethan estuviera allí, y yo seguí de cara al sol con los ojos cerrados ignorando todo lo que pasaba a mi alrededor.
Poco rato después noté que una sombra se interponía entre mi preciado sol y yo, abrí los ojos apunto de chillar algo, pero vi que era Ethan. Enmudecí de golpe, no me lo esperaba, y nuestros rostros estaban a escasos centímetros.
- Oye Jess, esta noche unos vecinos dan una fiesta, ¿vas a venir?, van todos.
«¿Me está invitando a ir a una fiesta con él?... vale no, vamos todos, él solo me está informando, Jess tienes que dejar de hacerte ilusiones cada vez que Ethan abra la boca. Espera, ¿Y él?» Pff... no podía pensar con claridad teniéndolo tan cerca.
- Eehh... sí, claro. Bueno, ¿tú vienes?
- Creo que me van a arrastrar, algo que también te pasaría a ti si te negases, pero tranquila has hecho bien aceptando. Bueno, nosotros nos volvemos para dentro ya, ¿te vienes?
Asentí, sin decir nada más me levanté, recogí mis cosas y me fui hacia dentro con Ethan y el resto.
Entramos, y nos dejamos caer en el comedor, Phoebe, Tami y Elena no paraban de mirar una y otra vez las fotos que habían hecho durante estos días, Charlotte estaba... bueno estaba en su mundo, y Ethan e Ian estaban enganchados en la tele, así que decidí ir a mi habitación para decidir que me pondría esta noche y así empezar a prepararme.
Subí las escaleras corriendo, entre en mi habitación y me lancé sobre la cama, me quedé unos minutos así, después me levanté y empecé a rebuscar en mis maletas sin deshacer. Al fin encontré lo que estaba buscando: un precioso vestido negro, corto, con finísimos tirantes y que parecía hecho expresamente para mí. Lo cogí y lo extendí delante de mi mirándome en el gran espejo del armario.
Decidido, me lo pondría. Lo dejé cuidadosamente encima de la cama y entré en el cuarto de baño, me di una ducha para aclararme el cloro de la piscina, estaba tan relajada bajo la fresca lluvia que caía sobre mí que el tiempo pasó volando, me sequé corriendo, me puse el vestido, me ricé el pelo, me planché el flequillo, cogí el lápiz de ojos, sombra oscura, y brillo de labios, no parecía yo, no acostumbraba a pintarme. Me miré los labios, esos que esta tarde por primera vez habían besado a un chico, bueno no a cualquier chico, posé una mano sobre ellos, oí unos pasos y regresé a la realidad.
Cogí unas sandalias plateadas con tacón y me las puse. Volví al gran espejo y di un par de vueltas mirándome y riendo. Picaron a mi puerta, al otro lado se oían el resto de chicas metiéndome prisa. Cogí el bolso, con la cámara de fotos y salí.
- Ya era hora, corre vamos a llegar tarde. - Dijeron las cuatro a la vez. Vaya lo tenían preparado.
- ¡Wow!¡Estáis guapísimas! - Elena llevaba un vestido plateado un poco más largo que el mío y sin tirantes, Phoebe llevaba un vestidito granate que le daba el aspecto de un duendecillo, estaba monísima, Tami llevaba uno también corto y lila... y Charlotte llevaba un vestido gris y negro, muy ajustado pero que en la cintura se ensanchaba, parecía una diosa de la oscuridad.
- Bueno tú no te quedas corta. - respondió Elena.
- Es verdad, Jess estás increíble – le secundó Phoebe.
Nos miramos las cinco y empezamos a reír como locas, me sentí mal por no haberles explicado lo de Ethan, pero ahora no tenía tiempo para eso porque los chicos nos estaban esperando, bajamos entre cumplidos al comedor, donde nos esperaban. Ellos también estaban guapísimos.
- Estáis fantásticas, no parecéis vosotras. - gritaron a coro.
- ¿Que insinuáis? Nosotras siempre estamos fantásticas. - les respondió Tami lanzándoles una mirada asesina, ellos se pusieron a reír.
Salimos y nos dirigimos hacia la fiesta, rápidamente nos dispersamos, unas bailaban, otras estaban bebiendo, Ian estaba con Phoebe riendo los dos como locos, seguramente de alguien, y Ethan... no sabía que se había hecho de Ethan, me uní a las que bebían algo y nos estuvimos haciendo fotos, al cabo de poco rato ya estaba harta de esa fiesta, no era demasiado divertida, o por lo menos a mí no me gustaba, quizá es que no estaba de humor para fiestas. Fui al lavabo y me eché agua en la cara eliminando el maquillaje y dejando solo una fina linea negra en mis párpados. Le sonreí al espejo con gran dificultad, me di la vuelta y volví con los demás, pero no aguanté ni cinco minutos pues ese lugar no me gustaba y decidí salir un rato de la casa.
En la puerta junto a la bonita verja que rodeaba toda la casa estaba Ethan apoyado contra esta, solo. Me acerqué a él.
- ¿No te gusta la fiesta? - pregunté. Levantó la cabeza y me miró, sonrió.
- No demasiado, ya me aburre. - Contestó. - pero creo que si me voy ya me matarán antes de llegar a casa, por eso estoy aquí.
- Te entiendo a mí también me aburre. - Cogí aire. - Oye Ethan, esto... - no iba a ser capaz de seguir, no podía. - esto... ¿Te haces una foto conmigo por favor?
« Joo... nunca sería capaz de hablar con él, quizá él tenga razón y deba olvidar lo que pasó» pensé desanimada mientras sacaba la cámara del bolso.
- Sí, claro. - se puso a mi lado y el flash de la cámara nos cegó.
- Muchas gracias, bueno voy a volver dentro a ver que hacen los demás. - me di media vuelta y desaparecí entre la multitud.
Me enfadé conmigo misma. ¿Pero como podía llegar a ser tan tonta?
Encontré al resto, y me di cuenta de que Charlotte no se encontraba nada bien, así que aproveché la oportunidad y me ofrecí para acompañarla a casa.
Llegamos, le ayudé a llegar a la habitación y allí la dejé. Fui a mi habitación me quité el vestido poniéndome el pijama, fui al cuarto de baño, me desmaquillé y alisé mi pelo recogiéndolo en una coleta. Salí y fui a ver como estaba Charlotte, debía estar agotada porque se había quedado dormida. Bajé al comedor y encendí la televisión. Escuché un ruido tras de mí, y me giré para descubrir a Ethan que acababa de llegar.
- Yo también he conseguido huir .- sonrió y vino a sentarse a mi lado.
- Increíble ¿Cómo lo has hecho? - pregunté riéndome.
- Se supone que estoy comprobando que todo vaya bien y que no necesitas ayuda.
- Entiendo.
Se acercó más a mí, mi respiración se aceleró, prácticamente no podía pensar, me inundó una ráfaga de sentimientos que recorría mi cuerpo de arriba a abajo. Le miré fijamente, él también me estaba mirando a mí sin parpadear. Nuestros cuerpos se inclinaron hacia delante y nuestros labios se volvieron a encontrar fundiéndose en un apasionado beso.
- He decidido que no quiero olvidarlo. - me susurró. Le miré sin comprender,
hasta que me di cuenta de lo que sus palabras significaban.
Miles de pensamientos se acumulaban desordenadamente en mi cabeza, no sabía como reaccionar, pero mi boca se abrió involuntariamente expresando parte de estos pensamientos.
- Ethan, no me voy a liar contigo, porque yo estoy enamorada de ti de verdad, y no me apetece ni un poco acabar mal. - No me lo podía creer acababa de decirlo en voz alta. Oh dios. Enrojecí violentamente. - Siempre me enamoro de quien no debo, lo siento, olvidalo, no quiero que cambie nada entre nosotros.
Ahora era él quien me miraba perplejo sin comprender, parecía que poco a poco mis palabras iban cobrando sentido en su mente. Y de pronto sonrió.
-Quizá yo también me enamore de quien no deba, ¿Pero si dos personas se enamoran la una de la otra, no significa que se enamoran de quien deben?
Sus palabras se abrieron paso ante mí como un huracán descomponiendo cada pensamiento con sentido que mi cerebro fuese capaz de crear.
. Mi cuerpo se abalanzó sobre el suyo y me encontré besando sus suaves labios con una fuerza increíble, jadeando sin poder separarme de él, deseando que ese momento durara para siempre.
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